viernes, 14 de octubre de 2011

Sueño equivocado

El lugar estaba alumbrado por la luna. Muy de cerca se veía.
Había una cascada, el agua brotaba sin cesar. Brillante.
El cuelo secaba nuestro sudor,
Era tierno, pero yo estaba fría.

Una banca estaba dispuesta, de madera mate.
La hierba me pareció mejor.
A lo lejos, se veían pocas luces en la ciudad,
Era muy tarde, la gente dormía.

De repente, me invadieron ganas de irme, también de quedarme.
Me quedé. Sólo se fue mi pudor.
Lo miré con anhelo, con sinceridad.
Usted con lástima, con ironía.


-Nos equivocamos de sueño –por fin hablaste
-¿No le entiendo Señor?
-Acabo de despertar de un sueño, después de una eternidad.
Mientras que usted, apenas ha caído dormida.

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