sábado, 23 de julio de 2011

Mala suerte

Nunca he creído en tréboles,
Herraduras o ese tipo de cosas
Pero podría apostar
Que eres una maldición para mí
Una maldición que no se rompe con nada
Solo con mi desamor hacia ti


Me doy cuenta entonces
Que estaré maldita toda mi vida
A menos que no la tenga


¿Como podría odiarte? Si te amo
Acaso puedo odiarte y amarte
Al mismo tiempo
En todo caso se
Que te amaría mucho más,
No necesito apostarlo
Estoy segura


Fue una suerte conocerte
Que pésima mi suerte
Como pude perder la partida
Si había jugado tan bien


¿Como fue que perdí?
¿Como me enamore de ti?


viernes, 22 de julio de 2011

La vida

Se va la vida a lo largo de ella.
A lo largo de ella se vive,
-Los que la pueden-
A lo largo de ella se muere
-y a todos nos toca-

Vivimos la vida engañados.
Nos creemos grandes
Si vivimos un nuevo día,
-Acaso olvidamos
Que será uno menos-
Y nos creemos pequeños
Si nos coge la tarde.

Vivimos la vida estando muertos;
Porque nunca somos conscientes
De que vivimos.
Morimos en la vida estando vivos;
Porque solo hay nos damos cuenta
Que ya no lo estaremos más.

 Los cobardes no la viven,
Los valientes prefieren matarla,
Los iluminados osan extenderla;
Pero mueren en el intento,
Viviendo en un mundo
Del cual no regresaran.

miércoles, 20 de julio de 2011

Un día como hoy - que puede o no ser exactamente el día de hoy -


Un día como hoy estuve en un estupendo concierto al que no quería ir porque la compañía no me era grata... corrijo... "grata" es una palabra demasiado diplomática para describir la sensación real, debo decir que su presencia me causaba en un grado mayor, uno de esos cólicos menstruales, que por mandato a-divino padecemos sólo las mujeres.

Un día como hoy la "compañía no grata" está cumpliendo dos meses y 28 días de muerto, y jamás me había hecho tanta falta como hoy.

Un día como hoy ocurrió un hecho trascendental para el país en el que vivo. De tal hecho no conozco nada a ciencia cierta, a no ser por una tele novela que nunca veo.

Un día como hoy degusté lo que se siente ser una ama de casa -sin marido y que vive con su madre-, barrí y lavé los pisos, tendí las camas, lavé los platos del día anterior -que no es éste, los de hoy quedarán para mañana-, preparé mote de ñame, ¡carajo como cuesta hacerlo! alrededor de dos horas frente a la estufa procurando que el puto ñame no se pegará en la olla, y ay de mi si me despegaba de ella, entonces escuchaba a mi madre diciendo  "Que no se pegue, porque después se pone amarillo y a mi me gusta blanco", no pude evitar contestarle "Después que sepa bueno por mi puede quedar hasta negro". De dicha receta no recuerdo un sólo ingrediente, sólo al puto ñame, ni cantidades, ni preparación, mi mente ha resumido todo en "menear la olla del puto mote de ñame", así que no importa si se duerme mi brazo, si se atrofia mi mano, si se luxa mi muñeca, si se me desgarra algún dedo o aún peor, -no diré si fue mi caso- que por estar tanto tiempo expuesta al calor de la olla, deba omitir el bañarme, a menos, que pretendiera, además de atrofiar mi mano, todo mi cuerpo.

Un día como hoy me desboqué hablando de un "puto mote de ñame" que a nadie le importa.

Un día como hoy me animé a realizar tres actividades importantes, que aún no realizo porque todavía es el día de hoy.

Un día como hoy vi una titánica película, un partido de fútbol y el noticiero. Revise mi correo, mi perfil y el de alguien que me interesa.

Un día como hoy cree este blog, sólo porque me era obligatorio tenerlo para realizar una de esas tres actividades importantes.

Un día como hoy le ofrezco excusas a usted que lo está leyendo, por haberlo inaugurado con éste escrito  mal elaborado y a las carreras.