martes, 9 de agosto de 2011

Fui a verte...

Fui a verte…
A ver si me estabas viendo,
A ver si me habías mirado.
Y llegue a ti…

Y pude leerte,
Pero ahora no me estabas viendo;
Ahora estabas asustado.
-Asustado por mí-

 Supusiste que yo te vería,
¡Pero no que ya te había mirado !
Pues además de tu mala suerte,
Sólo estoy yo tras de ti.

“Coincidencia de película” sería,
¿Quién dijo que era planeado?
Me fui sin poder verte,
¡Y saliste corriendo tras de mí!


domingo, 7 de agosto de 2011

Los libros del pasado, los de hoy y los de mañana

(Incluído en la 2 edición de La revista Literaria y Poética La Noche de las Letras -Crónicas-)
http://lanochedeletras.blogspot.com/2011/08/revista-literaria-y-poetica-la-noche-de.html

Cuando escuchamos tan buenos comentarios acerca de un libro, es inevitable no querer comprarlo. Sin embargo, en tiempos de auge empresarial y tecnológico, como el que actualmente vivimos, ése deseo, está casi suprimido, hoy en vez de dirigirnos a una librería a comprarlo, vamos al computador más cercano a descargarlo –y mientras tanto, aprovechamos y abrimos facebook o cualquier otra red social-. Esto se debe, entre otras cosas, a que dicho mundo empresarial y tecnológico, necesita  profesionales que vayan a la vanguardia de ese auge, por lo cual, los libros se han visto reemplazados por textos digitales. 

 A los profesionales de hoy en día -a los futuros quizá se nos pida que seamos computadoras-   se les está exigiendo solo “tres cositas”: preparación –tiene que saber de todo y algo mas-, juventud y experiencia… sólo esas tres cositas, claro, sin tener en cuenta la carga de responsabilidad que dejan a nuestros hombros, se nos pide además: creatividad, pro actividad, asertividad, dinamismo,…, en fin, la lista es de nunca acabar. Pero…  ¿a cambio de qué? De un puesto de trabajo. Quizá hasta mediocre. Muy probablemente.

Personalmente puedo decir que he leído cualquier cantidad de libros de superación, sea en el ámbito personal o empresarial. Pero que va. Basura. Si. Tal vez me equivoque. Pero ya hasta  me sé de memoria  la premisa en que todos convergen “conócete a ti mismo” ¿Y qué? acaso al feroz mundo de los negocios le interesa si me conozco o no. ¿Acaso en la entrevista de trabajo me preguntaran: señorita, se conoce usted? ó ¿será que lo que les interesa es contar en mi hoja de vida el numero de postgrados, especializaciones, maestrías, capacitaciones, seminarios, etc., etc.? Estoy segura que se inclinaran por la última.

Otra de las razones por la cual he llegado a ser aun más escéptica a los actuales libros de superación personal, es que tienen la osadía y desfachatez de pregonar frases como ésta: “también es aplicable en el campo de los negocios”, “funciona de igual manera en el campo empresarial” “resulta igual de efectivo en cualquier empresa”. Ash… ¡quimeras! quisiera ver a un a un criadero de ratas utilizando el mismo principio que una empresa de veneno para ratas. “Lo más importante es la salud de las ratas” ó “Garantizamos su muerte efectiva”. ¿Confundidos?

Ahora, si pasamos a libros de otros campos, como: matemática, estadística, física, etc. Hemos de analizar que nos tienen acostumbrados a ejemplos que nos serian más útiles si estuviéramos -mínimos- 50 años atrás, pero, no en el 2011. Edición tras edición, la gran mayoría de éstos libros no se toma el trabajo de siquiera cambiar los ejemplos, sino que nos aparecen los mismos de la edición anterior, sólo con un par de nombres cambiados.
 Queremos ejemplos actuales, reales, aplicables, porque nos vamos a enfrentar a problemas reales, “no de mentiritas”.

Ya estamos aburridos de libros, sean de administración de empresas, contabilidad, ingenierías o cualquier otra carrera en la que intervengan números, escritos por educadores célebres, de las mejores universidades del mundo, pero, que en fin de cuenta son sólo eso, educadores.

Quisiera ver en las bibliotecas universitarias, y, en todas en general, libros de grandes empresarios, de cerebros en el mundo de los negocios y la tecnología actual. ¿Por qué no tenemos textos de Bill Gates, de Steve Jobs, de Robert B. Zoellick, Lawrence E. Page o, incluso de Barack Obama, como textos bases en nuestras universidades?

En cambio, los  tenemos todos  de cualquier catedrático conocido o desconocido. Tenemos todos los de Einstein, Newton, Pitágoras, etc. No es que quiera iniciar una campaña de desacreditación o desmérito contra éstos ilustres señores, siendo yo un ácaro ante ellos. Claro que no. Sólo que tenemos que admitir que estamos en el siglo del cambio, de la segunda evolución -tan o más importante que la primera-  debemos dejar que esta ola futurista lo abarque todo. Sobre todo, los obsoletos métodos de educación, y, por consiguiente, los textos bases de dichos métodos.
 
 

sábado, 6 de agosto de 2011

A tu arrogancia


Dices que yo soy la indolente,
Que en el fondo nada me duele.
Naciste con arrogancia inherente
Que no todo hombre tener suele.

 Te irrita que de ti hable la gente,
Más no te importa que tu ego vuele.
Respiras aire de hombre decente
Que creer que es perfecto suele.

 Tu falsa dignidad no me engaña,
Descubrí amargamente tu maña,
Y, que tu corazón negro no siente

 Que en el desamor yo me hundo.
Te autoproclamas el rey del mundo,
¡Qué farsa te hace creer tu mente!



Todo se desvanece, se arruina, se desploma.

No sabemos cuando…eso es lo mejor.
Pero no debemos estar preparados para ello,
Para desvanecernos, arruinarnos o desplomarnos.
Esa es la clave.
Aferrarnos a una utopía
E ignorar en el fondo la verdad
-la relativa verdad-

Lo trágico-bueno, eso depende-
Para nosotros es ignorarla,
Ignorarla en el transcurso de nuestra vida.

Me causa risa-por no decir ironía-
Escuchar personas diciendo:
“Si hoy fuera el ultimo día de mi vida:
Viajaría por todo el mundo,
Le diría a fulano que lo amo,
A zutano que lo detesto
Y a unos cuantos les pediría perdón”

Pero...¿Realmente haríamos eso?

Claro que no.
Lo primero que haríamos
Seria preguntar ¿Por qué yo y no otro?
Aunque lo último sólo lo pensemos.

Sinceramente no creo que nadie
Que se entere que le queda un día de vida,
Le den ganas de ir a recorrer el mundo;
Además no le alcanzaría el tiempo.

¿Entonces que haríamos?
Nada.
Si todo se desvanece, se arruina, se desploma.
Todo.




viernes, 5 de agosto de 2011

Dime quien tú eres


Dime quien tú eres.

Si desde que te conocí
Mis ojos no han dejado de llorar,
Mi olfato solo conserva tu olor
A niño perdido y vagabundo,
Mi boca no se ha abierto
Ansiando tus labios,
Mis oídos se han cerrado,
Solo escuchan tu silencio.

 Dime quien tú eres.

 Si ya no puedo creer ni en tu nombre,
Mi corazón quedó paralizado
Ante tu frialdad,
Mi mente no concibe
Pensamiento alguno que no te tenga,
Mis pulmones se asfixian
Con el aire que me rodea,
Con el que tu exhalas me basta.

 Dime quien tú eres.

 Si dices que eres un ángel
Y aun así me posees…aunque tú no lo sabes,
Si me obligas a negar mi vida si no te tengo.

 Dime quien tú eres.

 Si has oscurecido mi camino
Ahora sólo veo el sol en mi nombre,
Y ya estoy renegando de él.

 Dime quien tú eres

Si te presentas ante mí
Diciendo solo… Ángel

 Dime quien tú eres.

 Pero dime un nombre
Con el que puedas amarme.



Mis penas, temores y prejuicios.


Si así como vuela entre el viento
El efímero humo de mi cigarrillo
Se fueran también mis penas,
temores y prejuicios
¡ Ashh….fuera libre !


Pero no. No se van.
Salen de vez en cuando a dar un paseo.
Pero solo tardan segundos en regresar.
Talvez fuera de mi se sienten
Solos, perdidos y abatidos,
Asi como me siento yo con ellos;
Pero aún sin ellos me sentiría peor


¿Yo sin mis penas, temores y prejuicios?
¿Alguien acaso no los tiene?
…pobre de él. Si es que existe.


 Si mis penas, temores y prejuicios
Se consumieran de un sorbo
Como el que le doy a este cigarrillo
Barato, suave y placentero
Pobre de mí.
Pues me consumiría con ellos.


Y si decidieran irse,
Poco a poco, inconscientemente,
Como el humo que escapa por mi nariz,
O se aliaran con el viento;
Para que no los pudiera alcanzar,
O escogieran una noche fría y densa;
Para perderse en la oscuridad,
O decidieran marcharse;
En presencia del resplandeciente sol
Para quemar mis ojos.


Me compraría otro cigarrillo barato
Para volver a tenerlos.


"Por mera Casualidad, acabo de comprobar que sólo existe la Causalidad"


Dada mi vasta ignorancia en el campo de la medicina, y, en especial, en lo referente a los trastornos del sueño, no puedo asegurar, si, efectivamente, el Sonambulismo es modalidad y/o producto del Insomnio, o son trastornos, aunque relacionados, independientes.

 En todo caso, lo que ustedes leerán a continuación, dada la indecente hora en que fue concebido (2: 00 AM), es indiscutiblemente producto directo del último trastorno en cuestión, empero, me asalta la duda, si fue escrito en estado del primer trastorno. Con un simple vistazo al contenido, la incertidumbre se anula, pues no es posible que este tipo de escritos se redacten estando en plena actividad motora consciente.

Si así fuera, estaríamos irrefutablemente, ante un total estado de alucinación, en su última etapa "idiotoria".

Las leyes -naturales- nunca dejan de cumplirse. Sin embargo, es probable, que a veces se alternen paralelamente entre ellas. Si dicha posibilidad es veraz, es preciso afirmar entonces, que éstas, dado a que por su naturaleza son "inalteradas por el hombre", se alternarían infinitamente en el tiempo, y, en todas las combinaciones posibles.

La casualidad, sería posible, si, sólo si, dichas combinaciones, se realizaran aleatoria y caprichosamente.
No obstante, resulta imposible negar, que el concepto de casualidad, y, la total creencia en ella misma, es completamente subjetivo, pues, depende de la respuesta que cada individuo de a:

¿Cree Ud. que los acontecimientos que ocurren en la Tierra* -sólo en los cuales la intrusión del hombre es nula- se repiten aleatoria y caprichosamente?

Perfílese como un prospecto ser causal si ademas de aceptar los principios contenidos en la Ley de "causa y efecto" y el Karmma, rechaza cualquier concepto de azar y suerte, y, cree con total convicción, que, todo, absolutamente todo lo que le ocurre, depende única y exclusivamente de ud.

(...)  Pero, si ud tenía pensado antes de hacer lo que ahora esta haciendo, -leerme- hacer otra cosa, y, antes de hacer esa otra cosa, era otra cosa la que iba hacer, y, aun asi, termino leyendome, es probable, que ahora, entonces ud piense -si esta sólo, si está acompañado, lo pronunciará levemente-  "si, asi es" . Si ese es su caso, aunque lo haya pronunciado o pensado inconscientemente, no le quepa la menor duda. Es ud un casualista. Felicitaciones!


* El espacio físico, bien podría ser-y debe ser- extendido al Universo en su totalidad.