http://lanochedeletras.blogspot.com/2011/08/revista-literaria-y-poetica-la-noche-de.html
Cuando escuchamos tan buenos comentarios acerca de un libro, es inevitable no querer comprarlo. Sin embargo, en tiempos de auge empresarial y tecnológico, como el que actualmente vivimos, ése deseo, está casi suprimido, hoy en vez de dirigirnos a una librería a comprarlo, vamos al computador más cercano a descargarlo –y mientras tanto, aprovechamos y abrimos facebook o cualquier otra red social-. Esto se debe, entre otras cosas, a que dicho mundo empresarial y tecnológico, necesita profesionales que vayan a la vanguardia de ese auge, por lo cual, los libros se han visto reemplazados por textos digitales.
A los profesionales de hoy en día -a los futuros quizá se nos pida que seamos computadoras- se les está exigiendo solo “tres cositas”: preparación –tiene que saber de todo y algo mas-, juventud y experiencia… sólo esas tres cositas, claro, sin tener en cuenta la carga de responsabilidad que dejan a nuestros hombros, se nos pide además: creatividad, pro actividad, asertividad, dinamismo,…, en fin, la lista es de nunca acabar. Pero… ¿a cambio de qué? De un puesto de trabajo. Quizá hasta mediocre. Muy probablemente.
Personalmente puedo decir que he leído cualquier cantidad de libros de superación, sea en el ámbito personal o empresarial. Pero que va. Basura. Si. Tal vez me equivoque. Pero ya hasta me sé de memoria la premisa en que todos convergen “conócete a ti mismo” ¿Y qué? acaso al feroz mundo de los negocios le interesa si me conozco o no. ¿Acaso en la entrevista de trabajo me preguntaran: señorita, se conoce usted? ó ¿será que lo que les interesa es contar en mi hoja de vida el numero de postgrados, especializaciones, maestrías, capacitaciones, seminarios, etc., etc.? Estoy segura que se inclinaran por la última.
Otra de las razones por la cual he llegado a ser aun más escéptica a los actuales libros de superación personal, es que tienen la osadía y desfachatez de pregonar frases como ésta: “también es aplicable en el campo de los negocios”, “funciona de igual manera en el campo empresarial” “resulta igual de efectivo en cualquier empresa”. Ash… ¡quimeras! quisiera ver a un a un criadero de ratas utilizando el mismo principio que una empresa de veneno para ratas. “Lo más importante es la salud de las ratas” ó “Garantizamos su muerte efectiva”. ¿Confundidos?
Ahora, si pasamos a libros de otros campos, como: matemática, estadística, física, etc. Hemos de analizar que nos tienen acostumbrados a ejemplos que nos serian más útiles si estuviéramos -mínimos- 50 años atrás, pero, no en el 2011. Edición tras edición, la gran mayoría de éstos libros no se toma el trabajo de siquiera cambiar los ejemplos, sino que nos aparecen los mismos de la edición anterior, sólo con un par de nombres cambiados.
Queremos ejemplos actuales, reales, aplicables, porque nos vamos a enfrentar a problemas reales, “no de mentiritas”.
Ya estamos aburridos de libros, sean de administración de empresas, contabilidad, ingenierías o cualquier otra carrera en la que intervengan números, escritos por educadores célebres, de las mejores universidades del mundo, pero, que en fin de cuenta son sólo eso, educadores.
Quisiera ver en las bibliotecas universitarias, y, en todas en general, libros de grandes empresarios, de cerebros en el mundo de los negocios y la tecnología actual. ¿Por qué no tenemos textos de Bill Gates, de Steve Jobs, de Robert B. Zoellick, Lawrence E. Page o, incluso de Barack Obama, como textos bases en nuestras universidades?
En cambio, los tenemos todos de cualquier catedrático conocido o desconocido. Tenemos todos los de Einstein, Newton, Pitágoras, etc. No es que quiera iniciar una campaña de desacreditación o desmérito contra éstos ilustres señores, siendo yo un ácaro ante ellos. Claro que no. Sólo que tenemos que admitir que estamos en el siglo del cambio, de la segunda evolución -tan o más importante que la primera- debemos dejar que esta ola futurista lo abarque todo. Sobre todo, los obsoletos métodos de educación, y, por consiguiente, los textos bases de dichos métodos.
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